jueves, 1 de abril de 2010
— Buenos dias! Medio kilo de sexo, por favor.
— Doscientos gramos de amor de suplemento?
— No, gracias, sólo sexo.
— El sexo está en déficit, es un bien escaso, no lo soltamos sin más. Y aparte, tenemos un almacén lleno de amor, se está pudriendo ya...
— Lo siento, no tengo tiempo... amor ya he tenido, necesito sexo... Y entonces, ¿está usted ofreciéndome restos podridos de amor de carga y encima tengo que pagar por ellos?
— Si quiere sexo, tiene que coger el amor también, luego lo puede regalar a alguien.
— Joderrr... Vale, venga, 1 kilo de sexo y 200 gramos de amor, pero no me lo meta... el amor ese podrido... dejadlo para vosotros...
— No es mi amor - es suyo! Lo compra - se lo lleva, que el almacén no es de goma.
— Pero por lo menos no me lo ponga junto al sexo, mejor en otra bolsa. Si no el sexo se pone malo también.
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